La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época

La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época: mujeres ayer admiradas, hoy olvidadas

lunes, 28 de mayo de 2018

LAS OTRAS: Desaparecidas y nunca jamás halladas

Artistas variadas del Apolo en 1911
He de reconocer que una de las mayores satisfacciones que este blog me ha dado es la de poder entrar en contacto de vez en cuando con los lectores. Es el caso que el pasado 15 de mayo un lector (o lectora) anónimo (o anónima) me hizo para mi satisfacción el siguiente comentario (o petición):
"Alguien dispone de información sobre Paquita Negret? En Todocolección hay tres fotos suyas y según la revista Eco Artístico (nº 239 del 5 de julio) actuaba en el Gran Kursaal junto a Estrella Soler, Luz Bella, Josefina Sellés, Cleo Mora y la Rubí".
Bien, mucho me temo, querido lector (o lectora, en fin, no voy a empezar con lo mismo) que el de Paquita sea el típico caso de cupletista no tanto olvidada como desaparecida y nunca jamás hallada. No es la única, hay muchas otras, me atrevería a decir que la mayoría. En la época gloriosa del cuplé fueron cientos - acaso miles- las intrépidas muchachas que osaban entrar en el mundo de las variedades musicales buscando fama y fortuna. Pocas fueron las que llegaron a conseguir ambas cosas, alguna más la que sólo accedió a una de ellas, teniendo en cuenta que se podía ser famosa por motivos no artísticos y adquirir fortuna transitando por oscuros senderos. Igualito que ahora, por cierto.
La inolvidable Raquel Meller es el ejemplo perfecto
de la cupletista que alcanzó fama y fortuna...
Paquita Negret tiene todo el aspecto de pertenecer a esa clase de chicas trabajadoras del varietés que empezaron llenas de ilusión y se esforzaron en su empeño por la fama fijándose en las grandes, a base de hacer méritos y alguna que otra clase de canto y baile. Actuando en locales de cada vez peor categoría, las antaño ilusionadas chicas trabajadoras veían cómo el público se reía de ellas o, todavía peor, las ignoraba, mientras los críticos las ignoraban o, todavía peor, las humillaban ferozmente. A pesar de todo luchaban denodadamente por ahorrar unas pesetillas que mandar a la familia aunque cada vez ganaban menos, incluso cuando eran obligadas a alternar con la clientela. Noche tras noche se les iba poniendo más difícil ganarse la vida o quitarse de encima al baboso de turno. Al final claudicaban: volvían al pueblo o al patio de vecindad, se casaban con el novio que antaño habían despreciado y formaban una familia que, con suerte, compensaba los sinsabores del artisteo.
... pero ¿quién se acuerda de María Jesús? 
Las inmortales, las célebres cupletistas, son tan sólo la punta del gran iceberg del cuplé de antaño. Sumergidas en el agua helada del olvido están todas las demás, las que quisieron ser y no fueron, las  perdidas y nunca jamás halladas. Del cartel del Gran Kursaal de Valencia al que pertenece la reseña de Paquita, ni ella, ni Josefina Sellés, ni Cleo Mora, ni la Rubí han permanecido en la memoria del cuplé. Breve fama y un poco de fortuna alcanzó Estrella Soler, de la que estoy preparando una entrada que será sin duda breve.
En este blog he recuperado a muchas de las olvidadas, aquellas a las que llamo "las otras" con profunda admiración y todo mi cariño. Recuperar sus esfuerzos y hazañas, hacer que sean conocidas sus penurias para conseguir la fama y un poquito (lo justo) de sus vidas privadas, ha sido el objetivo de la sección de "las otras" en contraposición con Fornarina, la gran Consuelo Vello que da título a este blog.

Por siempre, Fornarina
Pero incluso "las otras", las olvidadas del cuplé, están posicionadas en el iceberg en un estrato superior al de las perdidas y nunca halladas. Lo lamento de verdad, pero no he podido encontrar referencia alguna sobre Paquita Negret. Ni siquiera Alvarito Retana, que las conocía a todas, se acordó de ella. Y si Alvarito no pudo, a qué puedo aspirar yo en mi humilde ignorancia...

3 comentarios:

  1. Soy la lectora anónima, Margalida Canyelles, que le escribió desde Mallorca interesándose por Paquita Negret. No sabe cuánto le agradezco que se haya tomado la molestia de contestar y de hacer la consulta que menciona. Encontré su blog movida por la curiosidad de encontrar información acerca de Paquita Negret. Justo acababa de descubrir que una de las fotografías del álbum familiar de mi marido, que se apellida Negre, estaba a la venta en internet (esta en la que aparece con un traje regional) junto a otras dos. Este hecho acrecentó las ganas y las esperanzas de completar la vaga información aportada por la familia.
    De todos modos, he de decirle que disfruté leyendo las diferentes entradas del blog pese a ser un mundo totalmente desconocido para mí. Gracias de nuevo y enhorabuena por el trabajo. Volveré a preguntar a la familia. y si descubro algo se lo haré llegar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Margalida, por enviarme tan valiosa información. Es maravilloso que en su caso se trate de un miembro lejano de su familia. Desgraciadamente abundan las historias de cupletistas cuyos descendientes ignoran todo o gran parte de sus vidas pasadas. Muchas veces por vergüenza de un pasado como artista, algo que no siempre ha estado bien visto. Si averigua algo sobre Paquita Negret me gustaría mucho que me lo contase, ya sabe que este blog trata principalmente de recuperar la memoria de estas (valientes) mujeres del cuplé.

      Eliminar
  2. A pesar de que haya leído las entradas a vuelapluma o a salto de mata, tú prosa me ha encantado y me ha envuelto de tal forma, qué me has transportado a los tiempos de la Fornarina. Un delicioso viaje en el tiempo, que es extraño que no plasmes en una novela. El fermento está ahí:una Underwood Wagner para repiquetear como una ametralladora y con cada paso de carro, volar en el túnel del tiempo hasta la frontera del XIX-XX. A ritmo de cuplé, por supuesto.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...