La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época

La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época: mujeres ayer admiradas, hoy olvidadas

domingo, 17 de abril de 2011

Intermedio: La imagen de la cupletista I

Josefina Cola o la imagen más reconocible del cuplé: traje tobillero
con volantes rizados, mantón ceñido y mantilla de blonda
A lo largo de este blog os he hablado en numerosas ocasiones del "uniforme de cupletista", término muy poco ortodoxo y que probablemente es, en sí mismo, contradictorio. En un ambiente artístico tan creativo y, a su manera, tan rompedor con lo establecido, la norma no era precisamente la uniformidad sino la fantasía y la extravagancia. En definitiva, la diferenciación con lo cotidiano que representaba el mundo del teatro en general y del género ínfimo en particular.
Bailarina desconocida de 1904: el reinado de la pluma
y la malla sería heredado por la revista musical
No hay uniformidad por tanto en la indumentaria de la cupletista por numerosos motivos, siendo el principal la evolución de la moda a lo largo de los años en los que estuvo de moda el cuplé, aproximadamente entre 1880 y 1930. Otro motivo, no menos importante, es la personalidad de cada artista, sus capacidades adquisitivas y el estilo por el que se decantara: cuplé francés o aflamencado, baile español o exótico, canciones regionales, etc.
Angelita Easo, aquí en pose flamenca, cultivó también
el cuplé francés y las canciones regionales
Y sin embargo, y a pesar de tan diferentes premisas, podemos ver en la indumentaria del cuplé una base estilística con reglas que rigen, con sus excepciones, las diferentes etapas del género:
  1. Una primera etapa que podríamos definir como la clásica (desde 1880 hasta 1910, aproximadamente), en la que impera la figura importada por las cupletistas extranjeras, especialmente las francesas.
  2. Una segunda etapa, desde 1910 hasta 1920 (siempre aproximadamente) en la que el traje de cupletista adquiere cierta elegancia, a la par que su repertorio y su imagen pública se dignifican.
  3. Y una tercera influenciada por los radicales cambios en la moda femenina de los años 20 y el surgimiento de la revista musical española, tal y como la conocemos hoy en día.
Aparte de estas tres etapas y durante todos estos años (y aún después) en España se empleó hasta la extenuación el traje aflamencado o de insipiración andaluza, que incluso las canzonetistas de estilo francés -como fue el caso de Fornarina- llevaron como parte obligatoria de su vestuario escénico. Pastora Imperio, Amalia Molina y La Argentinita fueron tres de las más importantes figuras que lucieron este tipo de indumentaria para interpretar sus temas, prácticamente en exclusiva en los dos primeros casos.

La Argentinita, esbelta como pocas, luciendo
vestido aflamencado de corte ceñido
Las cupletistas con talento versátil y repertorio variado presumían de ser "cupletistas a transformación": para cada canción se cambiaban de traje y así conseguían recrear diferentes personajes, pequeñas interpretaciones, limitadas a unos pocos minutos, completamente diferenciadas para cada tema. Famosas fueron en esta especialidad La Goya, Amalia de Isaura y Raquel Meller.
Raquel Meller y sus "transformaciones"
Y después de hablaros de estas dos "desviaciones" en el estilo del atuendo escénico del cuplé en España, paso a contaros más extensamente las características de la primera de las tres etapas antes mencionadas: la que podríamos definir como clásica y la más influenciada por las artistas extranjeras, especialmente las francesas.


Las primeras generaciones: can-can, sicalípsis, sombrero y mantón
Camille Ober, francesa pionera del cuplé
en España, con sombrero, bucles y perlas
Las primeras cupletistas llegadas a España a finales del siglo XIX trajeron de allende los Pirineos la indumentaria del music-hall, inspirada directamente en la de las bailarinas parisinas de can-can pero adaptada para un tipo de movimiento en escena bastante más tranquilo que el de las frenéticas cuadrillas del Moulin Rouge.

La Bella Lulú en 1909 con el traje clásico de la cupletista
El atuendo se componía principalmente de un vestido entallado a la cintura por el corsé y acampanado en el bajo, corto para los cánones de la época (siempre por encima del tobillo), escotado sin exceso y con mangas cortas y amplias, o anchos tirantes, permitiendo el movimiento que pedía el poco o mucho de baile que a la canción acompañaba. Respecto a las mangas se dio en la España de entonces, más pacata que Francia para este y otros asuntos, una curiosa peculiaridad: al ser considerada la exhibición de las axilas femeninas como algo inapropiado -léase, indecente- incluso en escena, se creó la sobaquera, que consistía en una pieza de tela rectangular o una especie de tirante caído, que iba desde el escote a la espalda tapando pudorosamente la axila de la cupletista o la bailarina cuando éstas levantaban los brazos. Las sobaqueras, disimuladas bajo flecos o gasas, raramente dejaron de ser un antiestético parche.

Matilde Aragón luciendo primorosas "sobaqueras"
Ni qué decir tiene que, en cuanto la autoridad competente se despistaba, la cupletista prescindía de tal adminículo en cuanto podía, tanto en escena como para las fotografías promocionales o artísticas. Pronto tal imposición cedió, gracias a los cambios en la moda y la apertura de la mentalidad del público, ante el disgusto de las ligas de la decencia y las autoridades eclesiásticas. Hay quien dice que lo que de verdad cambió fueron las técnicas de higiene y depilación, hasta ese momento algo rústicas cuando no obviadas, pero eso no son más que ganas de calumniar...

A la Bella Aygel no le faltaba detalle
El tejido del vestido solía ser bastante lujoso, o al menos lo parecía: en tafetán o satén, brocado o bordado en hilos de vivos colores y pailletes. Según el diseño se le añadían gasas, tules, cintas, encajes, flecos, madroños y todo tipo de abalorios. La falda (de largo variable desde la rodilla a los tobillos) se remataba con abundantes volantes plisados o fruncidos, por encima de una enagua ya de por sí bastante voluminosa y no menos rica, que muchas veces sobresalía del bajo de la falda. Esta enagua se conoció en España vulgarmente como can-can, reconociendo así a priori unos orígenes que más tarde serían olvidados(1).
La exuberante Pilar Monterde en 1906, luciendo
medias oscuras a juego con el atuendo
Las medias, en un principio negras y que posteriormente fueron evolucionando hacia un blanco o marfil prácticamente obligatorio, se sujetaban mediante ligas (el liguero del corsé raramente se utilizaba en escena) y su mera visión era considerada en España como altamente erotizante. Lo que hoy llamaríamos un must dentro de la indumentaria sicalíptica.
Pero si existía una prenda sicalíptica por excelencia, ésta era sin duda alguna el déshabillé, pecaminoso e irresistible invento francés (¿de quién si no?) que, trascendiendo su función de salto de cama dentro de la intimidad del dormitorio, llegó a los escenarios españoles de la mano de Augusta Bergés y de otras que, después de ella, se buscaron la pulga desesperadamente para escándalo de unos pocos y divertimento de muchos otros.
La reina del déshabillé por antonomasia fue Chelito. Quien la vio en escena se sorprendía de su candor e ingenuidad, al parecer genuinos. No en vano comenzó en el mundo del espectáculo siendo casi una niña, siempre acompañada de su sobreprotectora madre.
Chelito en su época de Bella Chelito: bata, camisón
de encaje transparente y liga con lazo de raso

Chelito en su época de Ideal Chelito: traje elegante
de paseo y pose recatada con sombrilla incluida
En cuanto a los complementos del atuendo cupletero, eran tan variados como el número a ejecutar: mantillas de blonda o chantilly, sombreros y tocados de todas clases, sombrillas, abanicos, guantes, bisutería o joyas auténticas, flores, plumas, boas,... cualquier cosa que se adaptase al estilo y al repertorio de la artista.

Las HermanasSurger, bailarinas francesas, llevan zapatillas
de ballet y el atuendo clásico del cuplé, algo más corto
Pero, entre tantos y tan variados complementos para la escena, uno destacó en España desde el primer momento muy por encima de todos los demás: el mantón, prenda tradicional, proveniente de la calle y los salones, pasada por el filtro escénico de los primeros cafés-cantantes; el ya popular mantón se convirtió en el complemento más deseado y más significativo del cuplé.

La sevillana Amalia Molina, con sombrero cordobés y mantón
de grandes flores: la imagen más flamenca del cuplé
Este mantón de Manila, de la China o de un taller sevillano, con su variedad de diseños y colores, siempre vistoso y al mismo tiempo elegante, sugería o tapaba, cubría o enfatizaba las formas, se pegaba al cuerpo o se desplegaba en un remolino de flecos y brillos de seda. El mantón pasó de ser un complemento a un atuendo en sí mismo y se adecuaba tanto al estilo más flamenco como al más parisino. Una cupletista sin mantón era como... nada, no era nada, simplemente era algo inadmisible, un auténtico desatino.

Adelita (antes Bella) Lulú luce sobre su traje decuplé
un mantón en el que se adivina su diseño de "chinerías"
El clásico mantón llegó a ser, quién lo habría dicho, otra prenda ideal para el género sicalíptico, llevado sin nada debajo (si acaso las socorridas mallas) y marcando sugerentemente la figura más o menos escultural de la cupletista.
La canzonetista Pura Jenelty envuelta en su mantón,
imposibilitada para cualquier movimiento que no fuera vocal
En cuanto al resto de los complementos hubo uno, al menos durante estos primeros años, que sobresalió por encima de todos, y nunca mejor dicho: el sombrero. Este se convirtió, al igual que ya lo era en la calle, en parte obligada del atuendo de las primeras artistas del varietés.

Lina Cavalieri y su preciosa capota blanca,
con flores de tela y "pompones"
Estos sombreros, generalmente grandes y provistos de enormes plumas, fueron quizá la única pieza indumentaria que compartieron -y con la que compitieron- las cupletistas con las grandes damas de los salones elegantes.

La actriz Rosario Acosta en 1910, luciendo
un sombrero con "amazonas" blancas
Los deliciosos sombreros de la Belle Époque, tan aparatosos como favorecedores, configuraron la primera y más impactante imagen que de las cupletistas le llegó a una jovencísima Fornarina, cuando aún era Consuelito la lavandera. Apostada a la salida de alguno de los teatros de la calle Alcalá, esperaba la salida de las orondas artistas, españolas, francesas o italianas, con sus enormes sombreros negros con plumas y los dedos cuajados de anillos. No eran elegantes, eran mucho más que eso: impactantes, inolvidables, únicas en su especie. Nada menos que las primeras cupletistas.

Antonia Cortés, cupletista prototípica,
abundante en plumas y redondeces
Aunque el sombrero no dejó nunca de llevarse en escena, lo cierto es que se fue imponiendo una figura más ligera y menos recargada, que pedía cabezas despejadas adornadas con tocados a juego con el vestido. Para el estilo flamenco se impuso el sombrero de ala ancha o cordobés y las flores, casi siempre de tela y más raramente naturales, siendo los crisantemos, las rosas y los claveles los favoritos.

La innovadora Luziny, aquí bastante más clásica,
con mantón, sombrero cordobés y crisantemos
En París surge, de la mano del modisto Poiret, una moda innovadora y original que propone la desaparición del corsé y se inspira en influencias orientales: un desconocido Japón, una Arabia idealizada, Egipto, Turquía o la Rusia más arcaica, sirven de inspiración para la moda femenina, tanto en la calle como en los escenarios. Así se ponen de moda turbantes y tocados de aire pretendidamente oriental que se adaptan perfectamente tanto a las bailarinas exóticas con sus danzas del vientre o de los siete velos, como a las tiples y cupletistas que interpretan los temas de moda, en espectáculos también inspirados en un oriente de cartón-piedra, falso e idealizado.

La francesa Solanche de Borlieau se anunciaba
como "bailarina sugestiva"

Las hermanas Cándida y Blanquita Suárez, ambas
guapas y famosas, a la moda orientalista
Estos elegantes vestidos al estilo Poiret tuvieron numerosas seguidoras, no menos numerosas detractoras y, sobre todo en España, toda una legión de entusiastas adaptadoras. Los talles altos, los cortes sueltos y los tejidos fluctuantes fueron prontamente adoptados para la escena y para la calle, pero en lo que se refiere al corsé, pocas fueron las que se atrevieron a prescindir de él. El caso de Fornarina es un claro ejemplo de cómo, en todas las épocas, la moda propone pero la mujer dispone.
Fornarina con un traje para escena de inspiración
Poiret, parece decirnos: "No sin mi corsé"
Esta moda estilizada y de gran sofisticación, no se adaptaba bien a todas las siluetas y provocó imágenes de gran impacto en las retinas de los espectadores de entonces, como la que les brindó una Carmen Flores en todo su esplendorosa sobreabundancia. Para ser justos, hay que reconocer que la Flores era del tipo polifacético y lo mismo se embutía un Paquin, que se vestía de gitana, que se caracterizaba de lagarterana. Una auténtica todoterreno(2).

La inconmensurable Carmen Flores no conocía
la palabra miedo, ni el concepto vergüenza
Ya hemos visto cómo en España el atuendo clásico del music-hall tomó prestados elementos tradicionales típicos, tales como la mantilla, el mantón o el sombrero cordobés. En el caso de las bailarinas adoptaron asimismo el traje corto entallado -propio de los hombres- y con no poca valentía: por entonces el uso de los pantalones en las mujeres no se admitía socialmente y estaba restringido a la escena. Incluso en ella, había que tener arrestos para lucirlos.

Carmen de Granada, compañera de Fornarina
en el Salón Japonés, posando con traje corto
Muchas lucieron el sugestivo traje corto, especialmente las bailarinas, ya que pedía una figura más esbelta que otros atuendos escénicos. Y esbelta -y jovencísima- era la encantadora Dora la Cordobesita que lo llevó en sus inicios, así como Dora la Gitana o Carmen de Granada, entre otras.

Dora la Gitana y su traje de baile masculino, bajo
el cual se evidencia el imprescindible corsé
Dora la Cordobesita, caracterizada de gitanito del Perchel,
comenzó siendo una niña y tuvo una larga carrera

Este traje, debidamente feminizado, fue llevado con soltura y desparpajo por la bailarina, tanto si actuaba en solitario como si lo hacía en pareja, en cuyo caso la otra chica se vestía con el tradicional atuendo femenino, más aflamencado. También se adoptó esta moda del "falso chico" en el caso de otro tipo de parejas femeninas de bailes que no fueran españoles, como el cake-walk o el tango argentino, en cuyo caso los atuendos eran de un tipo más moderno y cosmopolita.

Las Malaguitas y sus trajes de baile, cigarrillo incluido
Cuplés hubo para todos los gustos y, como no podía ser menos, también hubo atuendos para todos los cuplés, especialmente para las cupletistas "a transformación", para las que cada uno de sus temas era todo un mundo a recrear a través del vestuario. Así podíamos encontrar a niñas pequeñas o bebés (disfraz popularísimo en los carnavales), húsares de brillantes botonaduras, campesinas holandesas con sus grandes zuecos de madera, simpáticas baturricas, pálidas japonesitas o hieráticas bellezas de la antigüedad. Todo valía para la escena de las variedades, un mundo libre e imaginativo, tremendamente competitivo, duro e ingenuo al mismo tiempo.

La Goyita de "niñita ¿inocente?"

La Goyita de "hacendada con fusta"

La Goyita de "gitana echadora de cartas"
Y para terminar, una mención y un homenaje a las célebres mallas color marfil que, simulando prohibidas desnudeces, tantos quebraderos de cabeza causaron a las autoridades competentes como escandalizadas críticas originaron en la sociedad biempensante.
Famosas fueron las que lanzaron al estrellato a una jovencísima Fornarina en "El pachá Bum-Bum". Pero muchas otras las lucieron, solas o acompañadas por sugerentes déshabillés, trajes de baño o, incluso, por simples hojas de parra.

Carmen de Villiers en 1909, con exquisito conjunto
de guirnalda verde sobre mallas marfil

Epílogo:
El elenco del Edén Concert en 1912 como ejemplo del vestuario escénico en el teatro de variedades

Esta fotografía promocional fue tomada en 1912 en el teatro madrileño Edén Concert, salón dedicado en exclusiva a las variedades y el cuplé. En ella se nos muestra al elenco femenino al completo para la nueva temporada de otoño-invierno y tiene un innegable valor testimonial.
Apareció en "Eco Artístico", publicación profesional dedicada a artistas, agentes, músicos y empresarios de la escena, centrada especialmente del mundo de las variedades.
En el recorte original de la revista aparecen los nombres y la especialidad de cada una de estas mujeres y nos va a servir como inestimable ejemplo de los diferentes atuendos escénicos de la época en las variedades.


1 y 2. Adolfina y Rafaela Comedel, duetistas: las hermanas se han repartido sus papeles, masculino y femenino. La que hace de hombre (nótese que es la más alta) lleva un elegante y sobrio traje oscuro; la otra hermana luce un colorido atuendo de fantasía con motivos de cartas de póquer. Acaso representaban un número cantado, con su poquito de baile, referido al mundo del juego, el azar o la esquiva suerte del jugador.
3. Gitanela, bailarina. Su vestido es el tradicional del cuplé, algo más largo y entallado, y como nota curiosa lleva como tocado un mantoncillo bordado, con los flecos cayéndole a un lado, en coqueta cascada.
4. Trini Herrero, bailarina. Lleva clarísimamente un atuendo regional español, del norte o noroeste de España, con delantal, saya, mantón y tocas blancas. Su aspecto es sólido y respetable: un número para todos los públicos.
5. La Mascota, bailarina. Su caso es especial: probablemente se trata de una bailarina acrobática o gimnástica, con su trajecito de raso de una pieza con pantalón corto (lo que hoy llamariamos un mono) sobre mallas blancas, que le otorga libertad de movimientos sin aportarle picardía.
6. Guerrerito, bailarina. Aunque es presentada como bailarina, tanto el nombre como la indumentaria son claramente los de una cupletista, acaso venida a menos (la edad le delata) y obligada a actuar con el cuerpo de baile.
7. Evelina García, bailarina. Guapa, jovencita y de largas piernas, Evelina es sin duda bailarina y lleva un traje de fantasía que es una especie de mélange de muchos estilos: regional, italiano, bucólico,... preparada prácticamente para cualquier cosa.
8. Petitte Brunette, excéntrica italo-española. Artista polifacética y cosmopolita donde las haya (nombre francés, origen italiano, atuendo español), luce trajecito corto aflamencado, camisa con chorreras y abanico en mano. Bajo esta etiqueta de "excéntricas" solían esconderse las bailarinas de estilos no españoles o las artistas de variedades de talentos inclasificables, circenses o musicales.
9. Sari-Maro, canzonetista. Esta tiple española de gran presencia física -que comenzó llamándose Rosa Mari- se pasó del cuplé a la canción, dejando así clara su aspiración a registros y repertorios de mayor calidad. Lleva el traje adecuado para tal fin: una mezcla entre las lentejuelas de la cupletista y la elegancia más sofisticada de la canzonetista. Su traje de influencias orientales -con ese toque lejanamente egipcio-, es el más "a la última moda" entre todos los que aparecen en la fotografía.

Y como colofón, mención aparte se merecen las dos opulentas coristas de los extremos, que actúan como escoltas estéticas del elenco o meras estatuas vivientes. Sus trajes cortos con flecos sobre ceñidísimos corsés y mallas blancas, no son para bailar sino para lucirse.


(1) No fue la única vez que una prenda de vestir adquiere su nombre gracias al mundo del espectáculo. Desde el estreno de la película "Rebeca", con este nombre se conoce en España a un tipo de chaqueta corta de punto.
(2) La elegancia no era lo suyo, pero quien la vio en escena no la olvidó jamás, gracias a su simpatía descarada y a su capacidad para comunicarse con el público. Debido a su carácter extrovertido y desvergonzado, incluso ordinario, una compañera suya (con algo de "mala baba") llegó a comparar las actuaciones de Carmen Flores con el paso de un elefante por una cacharrería.

15 comentarios:

  1. Magnifica y sicalíptica entrada, ademas de muy bien documentada. Mi más sincera enhorabuena.
    Saludos!

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  2. María Victoria Jaume Arlandy27 de mayo de 2011, 11:00

    Te felicito, el tuyo es un blog muy interesante, muy documentado y con muchas fotos. A mi me interes especialmente porque estoy buscando fotos e ilustraciones de cupletistas. Desde hace unos años me he aficionado a hacer muñecas y mi gran ilusión es hacer una colección de las principales cupletistas. Y en tu blog he encontrado eso y más. Por lo que te estoy muy agradecida. Si te apetece ver mi trabajo, puedes visitar mi blog.

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  3. María Victoria Jaume Arlandy27 de mayo de 2011, 11:03

    http://reinamarivi.blogspot.com/

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  4. He leido tu comentario en tu blog y estoy encantada. Gracias por ofrecerte a ayudarme. No se si has tenido en tus manos un recortable que se publicó hace más de veinte años. Se llamaba "Trajes de tronío" y tenía un prólogo de Maruja Torres. No lo encuentro por ningún sitio y tu blog me va a ayudar mucho. Ya tendrás noticias mías. María Victoría.

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  5. Nuy interesante y una gozada de sitio para disfrutar, pero la fotografía que se lee "la bella Ninón y su preciosa capota blanca", no es de ella. Es una foto de Lina Cavalieri.

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  6. Gracias Angel por tu aclaración. Esta foto la obtuve de una colección de postales antiguas en la que aparecía como "Bella Ninón", obviamente de forma errónea. He cambiado el pie de foto: si te soy sincera, le da cierto nivel a esta entrada la aparición de una foto de la Cavalieri, cupletista a su manera y "la mujer más bella del mundo" en sus tiempos. De nuevo, muchas gracias por tu inestimable información.

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  7. el hermano de Josefina Cola fue un campeon de España de boxeo ambos muy amigos de la celebre 'La Moños' hasta el punto que boxeando Cola en el Olympia de Barcelona La Moños anunciaba llevando el cartel del numero del Asalto..lo que producia la hilariedad general, en la Republica los lerrouxistas condecoraron a la argentina Lola Membrives y le negaron la condecoracion a la catalanista Margarita Xirgu cosas de la politica,Adelita del Barco Lulu impresiono discos en Alemania en 1914 pero tuvo que volver con prisas por la guerra tenia un lio con Agustin Bódalo hasta que este conocio a la argentina Eugenia Zuffoli que estreno El ARCO IRIS, tengo 36 cuples de ella en disco..Manolita fernandez LA FAVORITA era esquisitisima hasta que casó con Ezequiel enderiz director de 'Solidaridad Obrera ' de la CNT ...tiene discos como 'cualquiera me tose a mi,ojos que la vieron ir...composiciones de Enderiz fueron al exilioLuis ,el primer disco de Pilar Arcos fue 'Las ligas coloradas' como Maria Pubillones su verdadero nombre española de Cuba sus padres eran dueños del Circo Pubillones ..en USA gano cantando discos mas de $100.000 vivia en Beverly Hills cerca de Mercedes Acosta ha sido la cupletista empresaria de mas exito en USA y Mexico debutaba el 9 de Octubre de 1934 una vez mas en Barcelona cuando lka Generalitat se sublevó huyó del Eldorado al hotel entre los disparos de unos y otros...la CHELITO impresiono pocos discos y en 1924 como era ya muy rica los hizo retirar tengo los 6 mas conocidos:la Rumba,el argumento,Palafox 22,Debajo la cama hay gente,El pericon de periquin...fue en Madrid la reina de Solares ..no el agua ..los solares junto a la Castellana los de la construccion y picapedreria la adoraban ella se inclinaba somas por la pedreria fina de los joyeros sanz y abrió Pasapoga..el regimen del Generalisimo la puso en la lista negra por procaz ..y ella dale que dale a la rumba..de Carmen Flores en mi canal de youtube vertxxgg escuchareis la de barbaridades que cantaba rugia mas que la Bella Easo y la Unamuno juntas..de la Goyita aclarar que hubieron 2 Madre e hija Conchita y Pepita esta ultima le daba a lo moderno ,el charleston y le pedia a mama un negro ..sacaremos un CD de ella y recordad los CDs en la calle Benet Mateu 26 08034 Barcelona la shop de BLUE MOON.unsaludo

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  8. Antonia Cachavera fue la reina de la nuit en Barcelona dionde estreno el exito en Madrid de Las Bribonas hay 5 discos zonophone del evento y una serie de 10 postales a color con el negro celebre bailando el cake walk..la Cachavera caso con el sr Ripoll dueño del Eden Concert casino music hall en el nº12 de la Calle Conde del Asalto de Barcelona el sr Ripoll perdio la cabeza por ella y dejo que el señor Fanals llevara la contabilidad alla fue asesinadita de una puñalada una de las Conesa y la otra ,Maria ,marchó a Mexico siendo la protegida de Pancho Villa..mi bisabuelo materno Fernando Bayes llevaba artisticamente el local con el carnet del Lerrouxista trajo a la Nitta Jo y a la Andree Turcy de marseilla donde servia a los servicios secretos de España como telegrafista secreto en la Europa en Guerra..se peleo con la gitana Cachavera y su amiga Dora la creadora del garrotin..marcho a la Buena Sombra donde habia lucha libre femenina ,boxeo y dancing junto al empresario cafetero y maderero Buxó y de ahi al teatro Principal a la revistas...

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  9. Yvette Gilbert fue la primera gran chanteuse y commère que quiso encandilar a Madrid vino con Carmen de Villiers primorosa bailarina que hipnotizo al empresario izarduy que chapurreaba el franchute este amigo de los vascos que construirian el Metro de Madrid la hizo debutar en el Trianon ;un fracaso..de la Yvette se ocupaba el S.M El Rey y el mas tarde agregado de negocios en Bordeaux en plena guerra pero estudiante en Oxford y finalmente ambassadeur de Spain en Paris Pepe Q de L les acompaño con una tal Tina que bailarina de muy buen ver era hermana de Raquel Meller ..al volver a Paris Pepe que apreciaba mucho su carrera diplomatica cortó por lo sano por presiones familiares de la sra Condesa de San carlos su disgustradisima madre y la tal Tina se consoló casandose con el sr Izarduy y convirtiendose en la respectabilisima sra Tina de Izarduy que tanto significo para la carrera de su hermana Raquel que hasta quisieron impedir el ascenso en Madrid de cupletisimas infinitamente mejor dotadas para el canto y el baile como Merceditas Serós...del debut de Blanquita Suarez la sevillanita de san Sebastian para la que escribieron la cancion 'ojos verdes' hablare otro dia

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  10. Enhorabuena por este blog! yo estoy investigando la indumentaria de las cupletistas entre 1905- 1912 y aquí he encontrado una gran información, muchas gracias!!!
    Podrías facilitarme alguna bibliogafia o algo relacionado con las cupletistas solo he encontrado dos libros

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    1. Bibliografía sobre el cuplé hay, no muy abundante pero sí hay bastante. El problema es que se refiera a la indumentaria: yo por lo menos no conozco ningún libro que hable sobre el tema. Mis recomendaciones, los dos libros Álvaro Retana "Historia de la canción española" y "Arte frívolo", con abundantes fotografías en blanco y negro. Ambos libros están descatalogados pero puedes encontrarlos en librerías "de viejo" o en páginas de coleccionismo en internet. Para cualquier duda puedes ponerte en contacto conmigo, te atenderé encantada. Muchas gracias por leerme.

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    2. Muchísimas gracias!!!! estoy a la espera de me llegue el libro "El cuplé 1900-1936" Buscaré los libro de Álvaro Retana y sigo investigando la prensa de la época donde solo aparecen fotografías.
      Sabes si existe algún documento audiovisual de la época?
      Muchísimas gracias de nuevo por la ayuda

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    3. El libro de Salaún es la "biblia" del género, has hecho una buena elección, aunque sobre indumentaria tiene más bien poco. En cuanto a audiovisuales, qué decirte, esto es España. No hay referencias en archivos audiovisuales sobre películas, fragmentos,etc. donde pueda aparecer alguna artista del cuplé. En los años 30 hay alguna película donde aparece La Yankee o María Conesa, poco más. De películas mudas, que yo sepa, nada. En Yotube hay un fragmento de la Bella Otero bailando en 1898, este es el enlace:
      https://www.youtube.com/watch?v=gnBJJkuc5I8
      pero no se aprecia bien el vestuario. Yo sigo buscando, te mantendré informado si encuentro algo.

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  11. El próximo viernes dia 10 de junio de 2016 inaguramos una exposición sobre la cultura escénica del primer tercio del siglo XX en España.Se celebra en el Cuartel del Conde Duque.Hemos hecho una publicación a manera de revista de variedades que se dará gratuitamente.Tiene ciento cuarenta y cuatro paginas y en ella recomendamos vuestros blogs : consuelitoyotrasbellasdelcuple.blogspot.com.es y nostalgica y nada mas.Espero que os guste.Aurora Herrera

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por la información, estaremos allí!

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