La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época

La Fornarina y otras cupletistas que marcaron una época: mujeres ayer admiradas, hoy olvidadas

lunes, 5 de enero de 2015

LAS OTRAS: Salud Ruiz (II)

Una jovencita y traviesa Salud, a todo color, fotografiada por Walken en traje escénico de "Polichinela"
Dejamos a Salud, al final de la primera entrada a ella dedicada, enzarzada en su primer encontronazo con el crítico Manzanares Nausa. Pero no es ésta una situación que deba preocuparnos demasiado pues la medida de la fama de una cupletista la otorgaban dos hechos indiscutibles: por un lado la existencia de un público incondicional y por otro lado la de, al menos, un crítico virulentamente contrario a la artista. Y si había que tener alguno, quién mejor que Manzanares Nausa, experto en estas lides y con un contrastado historial de animadversiones cupleteras.
Parte de una foto de José Manzanares Nausa en 1916, con su
aspecto elegante y atildado, no exento de cierto decadentismo
En noviembre de 1915 Salud debuta en el Salón Doré de Barcelona, ambos (teatro y ciudad) feudos indiscutibles de Manzanares Nausa. El artículo que éste escribe para el "Eco Artístico" con ocasión del debut, es de una ferocidad sólo comparable con la de un gorila macho de espalda plateada que defiende su territorio ante el ataque de otro macho dominante. No hay en él la mínima admiración, no deja ni un resquicio a la piedad y absolutamente nada de la actuación de Salud queda a salvo. Y así va desgranando desagradables afirmaciones sobre cada uno de los cinco cuplés que la artista canta en el Doré.
Salud cantando "La cantinera", cuplé que tampoco
se libró de las críticas de nuestro amigo Manzanares
Poco elegante y aún menos objetivo, la compara constantemente con otras colegas: Eugenia Roca hace una mejor creación de "La tonta de Gijón" donde Salud, dándolo todo, llega a dar una ridícula voltereta en escena; otro couplet es cantado mejor por La Verna que, más fina, no se mete los dedos en la nariz en escena como al parecer hace Salud, experta en porquerías; en lo que respecta al tema  "La modistilla militar" simplemente lo destroza, nada que ver con la magnífica interpretación que de éste hace La Goyita (por otro lado, amiga predilecta de Manzanares fuera y dentro de la escena); en cuanto al cuplé "El jarruchito" no hay nadie "que lo diga y accione como Ida Dermy, de quien podría usted aprender mucho", recrimina a Salud.
Ida Dermy, artista italiana de potente voz y no menos potente físico,
fue una "artista de artistas", muy admirada e imitada por sus colegas
Pero lo peor de esta crítica no fue su parte artística sino la personal. No contento con destrozar el estilo, la puesta en escena y la voz de Salud, acusa a ésta de desprestigiar y calumniar a sus compañeras, supliendo así su falta de talento en escena con un talento de sobra para la "chismografía reporteril". Al parecer la cupletista La Aygel, el criado de Los Harturs (artistas de variedades)  y el regidor del Salón Doré le han contado a Manzanares que han sido testigos de estos malévolos comentarios. Salud habría "echado verdaderas pestes" sobre Carmen Flores, Nati la Bilbainita, la Argentinita y Amparito Medina. La crítica termina con un malicioso aviso: "Señores empresarios, dar más de sesenta pesetas al día por esta coupletista corta de talla, son ganas de tirar el dinero".
Teniendo en cuenta que Salud no tuvo nunca problemas con ninguna de sus compañeras, que se hizo famosa por su discreta falta de ambición y que fue hasta su muerte amiga íntima de Carmen Flores (una de las calumniadas) cuesta trabajo creer que fuera la maldiciente criatura que Manzanares nos dibuja. O estaba mal informado, dando por buenas informaciones no contrastadas, o fue él el instigador o creador de este bulo malintencionado.
La foto anterior del crítico al completo: Manzanares junto a su adorada
e intocable Goyita, por lo demás cupletista bastante "corta de talla"
No sabemos si Salud se defendió o dejó pasar a aquel toro enfurecido sin malgastar en él ni un capotazo. Pero con Manzanares sólo había una cosa segura: era tan constante en sus odios como leal en sus amores y con él no servían para nada ni la acción ni la pasividad. Y así quince días después publica una nueva crítica feroz desde Barcelona, aunque en realidad se trata de la segunda parte de la anterior. Se reafirma en todo lo dicho y además dice que sus colegas le dan la razón, habiendo acertado plenamente en todo cuanto dijo de Salud. Además la empresa la ha echado del Salón Doré (en realidad ha vencido su contrato) pues no ha gustado. Y continúa: "De discreta cancionista ha pasado a cupletera, tiene los resabios que convierten a un buen torero en uno mediano, el público la siseaba y ella, en lugar de callar, quiso chunguearse del público y éste le dio un meneo que ni de encargo y llegó hasta las primeras trincheras belgas [referencia a la guerra mundial] y tuvo que intervenir la policía que la acompañó hasta su domicilio. Llegó a Barcelona orgullosa, olímpica y altanera, ahora se va modesta y sencilla, con el sello del vencido, y no digo más porque no me gusta hacer leña del árbol caído". Sobran las palabras.
Salud con cara de estar pensando: ¿pero qué le he hecho
yo a este hombre para que tan mal me trate?
Afortunadamente para Salud, la vida sigue y los críticos pasan. Así que después de actuar en el Teatro Principal de Guadalajara termina el año 1915 en el Romea madrileño, al lado de Candelaria Medina, la bailarina Luisa de Vigné y la Argentinita que, al parecer, no le guarda rencor por sus comentarios.
La Argentinita en sus comienzos, antes de convertirse en una
de las más grandes artistas españolas de todas las épocas
Pero a Salud no se le ha olvidado la cruel crítica de la que fue víctima. La misma revista donde es redactor Manzanares, el Eco Artístico, publica el 15 de diciembre un comunicado dirigido al director firmado por la cupletista. Por su estilo y contenido merece la pena que la incluya aquí en su totalidad:

Muy señor mío y de mi consideración:
Le ruego que inserte estas líneas en el periódico de su dirección, acogiéndome a su caballerosidad, toda vez que en él se me dirigen torpes alusiones y se me achacan infundios maliciosos y completamente falsos.
No me mortifican las censuras que D. J. Manzanares Nausa pueda dirigirme como artista. Es, al fin, un derecho de crítica, y sólo el lector puede decir la competencia que tenga este señor para criticar. Hacer crítica de críticos sería una cosa muy divertida, pero no creo oportuno ocuparme de ese señor crítico.
Lo fundamental de mi réplica es que yo nunca he censurado la labor de mis compañeras y que siempre he respetado lo mismo su vida que sus orientaciones artísticas.
Respecto a los testimonios a los que alude en su crónica ese Sr. Manzanares, comprenderá usted, señor director, que yo nunca puedo mezclarme en tales dimes y diretes; me parece muy poco gallardo intervenir en estos asuntos de vecindad ni como señora ni como artista.
De mis facultades como canzonetista, sólo el público es el supremo juez, y si éste llena el Teatro para oírme y las Empresas me contratan, alguna razón habrá que, sin duda, se escapa a la sagacidad de ese señor que menciono.
Y nada más, señor director. Doy al olvido las alusiones y conceptos poco galantes que ese señor me dedica, comprendiendo que la pluma se escapa y a veces expresa lo que no quisiera decirse.
Gracias de su atenta s.s., q.b.s.m.(1)
Salud Ruiz
Salud en "La joya del harén", suntuosamente ataviada y
ajena a críticos furibundos con peores plumas que las suyas
A primeros de 1916 el Heraldo de Madrid hace una encuesta entre diferentes artistas, todas mujeres, preguntándoles sobre sus proyectos para el año nuevo y lo que le han pedido a los Reyes Magos. Salud, con las cosas muy claras, responde: "Un capital bastante para producirme una renta que asegurase el bienestar mio y el de mi familia". Más le valdría haber pedido una cólico nefrítico o miserere para cierto crítico, porque el 5 de enero de (empezamos el año igual que terminamos el anterior) vuelve a publicarse otra ratificación de Manzanares Nausa contestando al comunicado de Salud. Parece que le ha molestado que la cantante se defienda, estando como está en su derecho y habiéndolo hecho además de forma educada y comedida, conceptos éstos que el crítico al parecer desconoce. No contento con esto, empeñado y casi obsesionado a estas alturas con la pobre Salud, el 25 de enero vuelve a la carga, esta vez pasándose bastante más de tres pueblos. Se supone que un tal Miauu le envía una carta (llena, horror, de errores ortográficos) quejándose de sus reportajes y le reprocha que no hable de Salud Ruiz y hable de otras que lo merecen menos. Manzanares le contesta que "como a un gato le ha visto las orejas" en la posdata donde habla de Salud y que quizá sea el autor de la enfermedad que ha tenido a la cupletista "nueve meses alejada de la escena".
Peor rumor no podía difundirse en aquella época sobre una mujer soltera. Lo cierto es que era falso. Como todo lo que Manzanares contó sobre ella.
El Teatro Moderno de Logroño en 1913
(fuente: www.fer.es)
A pesar de las críticas en su contra muchos empresarios confían en Salud y ella continúa haciéndose con un público fiel. Actúa en el Teatro Moderno de Logroño, en el Apolo de Valencia, en el Teatro Circo de Albacete (donde es muy querida), en el Moderno de Salamanca y en Madrid, donde reside y tiene un público incondicional. En octubre, ay, vuelve a Barcelona donde ha sido contratada de nuevo por el Edén Concert. Ha pasado casi un año desde su última actuación allí, cuando se supone que tuvo que intervenir la policía a causa de un escándalo. Ni empresa, ni público, ni autoridades parecen recordar tal incidente. Si acaso el ínclito José Manzanares que esta vez no hace crítica alguna sobre la actuación pero sí nos deja la crónica de un suceso: Salud es atropellada por un tranvía en la esquina con Conde de Asalto pero, afortunadamente, no hubo consecuencias dignas de ser lamentadas. Si en todo este párrafo hay quien pueda leer entre líneas y encontrar algo merecedor de una doble (y maligna) lectura, puede ser que no se equivoque. Aunque también puede ser que crítico y cupletista hubiesen por entonces firmado la paz, vaya usted a saber por qué.
La cupletista sonriente con mantilla de chantilly,
una vez firmada la paz con Manzanares Nausa
Termina el año 1916 en el Romea, junto a Pastora Imperio y Damayanti. En este teatro se celebran los "lunes aristocráticos" en los que acuden a la función de noche personajes relevantes de la sociedad, la mayoría de ellos pertenecientes a la aristocracia. En la crónica del lunes 4 de diciembre, el periódico La Acción da buena cuenta del público concurrente: la marquesa de Baroja (que vive en Biarritz, tan fina ella, pero se encuentra en Madrid con motivo de la boda de la marquesa de Almonacid de los Oteros con el marqués de la Romana), la duquesa de la Unión de Cuba (el título es literal, no me lo he inventado, aunque pueda parecerlo), la condesa de Agrela, los señores condes del Real, el marqués de Ivanrey (todo un personaje, posteriormente promotor del turismo en Marbella), el marqués de Somosancho,... Parafraseando un popular tema de salsa podría decirse que "no había teatro pa tanto título", cosas de la época.
Interior del legendario teatro Romea de Madrid, testigo
de tantas inolvidables veladas del cuplé
El año 1917 no puede ofrecerle a Salud, en principio, mejores augurios. Empieza el año debutando en la Sala Imperio de Barcelona, a continuación vuelve al Romea junto a María Esparza, Jesusilla Unamuno y la pareja de cómicos formada por Luis Esteso y La Cibeles, tremendamente famosos en aquellos años, y con los que Salud compartiría escenario en numerosas ocasiones.
El matrimonio formado por Luis Esteso y La Cibeles,
están emparentados con el cómico Fernando Esteso
Tras un breve contrato en el Salón Pradera de Santander Salud regresa en verano a Madrid, actuando primero en el Romea y a continuación en los Jardines del Buen Retiro. Perdida la costumbre de instalar teatros y otro tipo de atracciones en el Retiro madrileño durante el verano, nos cuesta trabajo hoy en día imaginar el concurrido aspecto que debía tener el famoso parque durante los meses de julio y agosto. El caso es que por 1,25 pesetas se podían hacer cosas tan variopintas como participar en un concurso de mantones de Manila, optar a un premio en la rifa de veinte cenas con champagne, oír tocar a la banda municipal el programa del día y, cómo no, ver la actuación de la cupletista o los artistas de variedades de moda. Siempre escogidos entre las primeras figuras del momento eran pagados en parte con el importe de la entrada y en parte por el munífico ayuntamiento madrileño, entonces, como ahora, pensando siempre en alegrarle la vida a sus contribuyentes...
Fotografías de Compañy de artistas de variedades actuando en el Jardín del Buen
Retiro en 1898. Fuente: el recomendable blog Historia Urbana de Madrid

(http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/)
Después de la temporada en el Retiro es contratada de nuevo por el Vital Aza de Málaga y el Pradera de Santander, donde actúa con Nati la Bilbainita (otra de las presuntamente vilipendiadas). De allí, tras un viaje de aúpa, marcha al Salón Imperial de Sevilla. Después es contratada por el Monte-Carlo de Barcelona por mediación de sus nuevos agentes artísticos, Bielsa y Manzanares, que también llevan a artistas tan importantes como Mari Focela, Pousinet (el humorista de moda), Úrsula Lopez y Dora la Cordobesita.
El 27 de octubre de 1917 se celebra en la plaza de toros de Vistalegre (o Vista Alegre, en Madrid, no confundir con la de Bilbao) una corrida presidida por artistas como Chelito, la Tempranica y Vicenta Vargas, asesoradas por el matador mexicano Rodolfo Gaona. Piden la llave otras dos gentiles artistas del cuplé, Zaída y Salud Ruiz. Aficionada a los toros en su justa medida, ya que entonces pocos se libraban de no serlo, la jiennense participó en alguna corrida benéfica como ésta aunque no acudía frecuentemente como público.
Aspecto exterior de la Plaza de Vista Alegre en 1908
(Fuente: Conocer Madrid)

http://conocermadrid.webnode.es/tradiciones/taurinas/
Actúa en noviembre en el Alcázar Español de Barcelona, donde obtiene un gran éxito y termina el año en el teatro Reina Victoria de Tetuán. Sin duda fue éste un año provechoso, tanto en el terreno artístico como en el económico, a pesar de las críticas de Manzanares o quién sabe si gracias a ellas. Su vida familiar sigue siendo la de muchas de sus compañeras del cuplé, obligada a mantener económicamente a parientes menos favorecidos y con la responsabilidad añadida de cuidar de su madre "neurasténica", palabra que designaba hace cien años a los casos de depresiones severas. En lo que se refiere a lo sentimental, siendo como fue Salud de discreta, lo poco que se sabe es que mantiene una relación con cierto joven caballero de nombre ignorado pero al menos de estado civil "disponible" y libre de cargas.
Salud en coche abierto, luciéndose en los Carnavales de 1917
con un sombrero absolutamente imposible de calificar
El año 1918 es igualmente productivo para la cupletista, alejada ya la sombra de la crítica feroz y trabajando cual hormiguita en todo aquello que se le pusiese por delante. Comienza el año dando dos funciones en el Teatro Circo de Albacete, de allí al Principal de Guadalajara y después pasa una larga temporada (casi dos meses) en el Trianón Palace de Madrid junto a Herminia Woves. Es en este local donde obtiene un enorme éxito con "La hija de Carmen" que, como ya os comenté en la entrada anterior, sin ser una creación suya propiamente dicha sí se convirtió en su número más popular. Medio Madrid -acaso media España- tarareaba la pegadiza melodía de este alegre cuplé aflamencado.
"La nieta de Carmen" fue el primero de los grandes éxitos de Salud,
aunque de sangre gitana no hubiera en sus venas ni un "poquiyo"
En el mes de abril está actuando en Sevilla. Aprovechando su ausencia unos ladrones entran en su casa de Madrid, en la calle Escorial número 13 (dato para los supersticiosos) y se llevan todo lo que de valor encuentran, bien poco, ya que en ropas y otros enseres se calcula el botín en unas setecientas pesetas. No parece Salud amiga de guardar dinero en casa o en invertir en objetos de valor. Seguramente ahorraba para comprar inmuebles o tenía las joyas consigo cuando sucedió el robo. Ya sabemos que cualquier cupletista que se preciase invertía en oro y gemas de gran talla (los bien llamados "pedruscos") preparándose para tiempos difíciles. Podemos ver su aderezo favorito, en forma de nota musical, en numerosos retratos suyos. Los dos enormes diamantes talla brillante, a ojo, constituían toda una fortuna "portátil".
Salud en "total look" de cupletista: mantilla,
abanico y colgante de diamantes tamaño pedrusco
Tras su éxito en el Trianón continúa Salud su gira por toda España: el Salón Doré de Barcelona, el Pradera de Valladolid y el de Santander (el empresario Sr. Pradera tenía teatros en varias ciudades españolas) y en agosto actúa en Parisiana en beneficio de la Asociación de la Prensa, junto a Consuelo Hidalgo y la pujante Teresita España. La crítica es unánime al calificar el momento artístico de Salud como "muy en voz".
Es en el verano de 1918 cuando surge un absurdo rumor: se habla de la posible boda de Salud con el torero recientemente retirado Vicente Pastor, aunque éste corre a desmentirlo aduciendo que él no se casará hasta que se vaya a América porque "aquí no se casa nadie". Este torero madrileño al que se le atribuyeron amores con la mismísima Fornarina (otro rumor sin fundamento) tuvo fama de matador pundonoroso, sobrio y honesto. Fue calificado, por su físico poco agraciado y su flemático carácter, como "un inglés que torea".
Vicente Pastor (1879-1966) que tomó la alternativa en 1902
y se retiró en 1918, murió casi en la indigencia
Tras su paso por el Gran Cine Salón Ramírez de Córdoba, Salud termina el año volviendo al Trianón madrileño donde acaba de actuar Raquel Meller, a la que no desmerece en absoluto según crítica y público. Triunfa con los cuplés "Mari Rosa", "Cartuchera" (otro de sus éxitos multitudinarios), "Muñeca de amor" y "Aquilina", de temáticas que van de lo sentimental a lo cómico pasando por lo folclórico.
Salud caracterizada para su interpretación de "Cartuchera",
otro de sus cuplés más famosos, de temática andaluza
El año termina bien. En el número del 11 de diciembre de 1918 de "Mundo Gráfico" aparece un reportaje sobre el insigne maestro Modesto Romero, compositor y pianista, además de profesor de nuevas estrellas. Su influencia en el mundo del cuplé es indiscutible, llegando a ser el único capaz de contradecir a la diva Raquel Meller. El Detective Ros Kof (seudónimo del autor del reportaje) le considera como "el hombre más simpático, más feo y más bonachón de esta época" y era enormemente admirado por Álvaro Retana por saber aunar en su carácter la bondad y la firmeza. Su opinión contaba mucho en el mundo del cuplé y en el panorama musical español en general.
La fotografía del maestro Romero, rodeado de sus alumnas,
que ilustraba el reportaje de Mundo Gráfico
Preguntado en el reportaje por su opinión sobre Salud Ruiz (entre otras artistas del momento) nos deja una semblanza que puede darnos exacta medida sobre el talento de la cupletista: considera su voz espléndida "con frescas sonoridades de plata" y su temperamento artístico adaptable a todo tipo de estilos (canción fina, cuplés cómicos, cantos regionales); la define sobre el escenario como una "ambarina belleza morena" y termina dictaminando que "la gracia femenina se une íntimamente al arte en esta triunfante cancionista". Mejor crítica manando de mejor fuente no podía ser posible.
Con este apoyo profesional inestimable, Salud no podía por menos que esperar que el año 1919 fuera uno de los mejores de su vida. Le esperaban multitud de contratos y nuevos éxitos en el cuplé. Pero también le esperaba alguno que otro de esos palos que la vida nos da, sin esperarlos a veces, otras viéndolos venir pero fingiendo no verlos.

Debajo de las mantillas, los mantones, las lentejuelas y los pedruscos había en cada cupletista, siempre, un ser humano anhelante de amor, respeto e ilusiones. Un corazón de mujer que podía romperse para después recomponerse, o no. Algunas -ya lo habéis leído en las biografías de este blog- fueron más "listas" o más frías que otras, esas otras que se quedaron paralizadas en su camino a la fama a causa de algún amor desgraciado. Si Salud pertenecía al primero o al segundo grupo, lo averiguaréis en la siguiente entrada a ella dedicada.


(1) Antigua fórmula de cortesía: segura servidora, que besa su mano.

3 comentarios:

  1. Hola Nostàlgica.

    Como siempre, encantado de recorrer tu sitio hecho con tanto esmero.

    Y como siempre me voy suspirando por esa nostalgia que me contagias.

    Marcela, una amiga tiene como eslògan en su sitio "todo impreso pasado fue mejor". No solo rescata los trabajos de tantos ilustradores sino que sigue la pista a los tangos europeos de los 30s -40s.

    Si quieres conocer un poco màs de esa almita perdida:

    http://www.edicionesantropos.com/preterito-absoluto/

    o escucharla en en UN radio, hablando de tango y otras nostalgias.

    http://www.unradio.unal.edu.co/nc/categoria/cat/el-coloquio.html

    Te envìo un abracito desde Bogotà.

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  2. Hola, tienes un blog fantàstico. Me he permitido copiarte varias fotos para ilustrar la primera sesión de un taller sobre moda Modernista que empezamos mañana en el CDMT de Terrassa. Gracias.
    Rosa Rubio
    cosestextils.blogspot.com

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    Respuestas
    1. Encantada de que mi blog sirva para un taller sobre moda. Enhorabuena por tu blog, muy interesante. También he conocido, gracias a ti, el CDMT. Para cualquier otro tipo de información, no dudes en pedírmela.

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